Los niños vienen de París, ¿y de dónde vienen las palabras?

Los profesores de los cursos de español de la Escuela hemos hablado hoy sobre un nuevo libro que nos ha gustado mucho. Se trata de Lo que callan las palabras, del escritor Manuel Alvar Ezquerra. El libro cuenta el origen curioso y muy interesante de más de mil palabras del idioma español; es decir, el porqué, la razón de su significado o de su uso. Por ejemplo, la palabra “perfume”.

Como el mismo Alvar cuenta, procede del verbo perfumar, que viene del latín per ‘por, mediante’, y fumare ‘producir humo’. En Roma, en la época de los romanos, cuando querían obtener un olor agradable para la casa, se quemaban plantas aromáticas. Cuando comenzaron a elaborarse los primeros perfumes, a base de aceites, resinas o con alcohol, ya no fue necesario quemar las plantas, pero permaneció la palabra, relacionada con el humo. Es curioso que, actualmente, nadie relacione el perfume con el humo.

Lo que callan las palabras no es un diccionario etimológico estricto y académico. El objetivo es ayudar a comprender mejor el español, entendiendo por qué las cosas se llaman como se llaman. Esto es, amar más a las palabras conociendo qué es lo que guardan en su interior. Las palabras pueden ser más atractivas exteriormente si conocemos su interior.

Por ejemplo, la palabra “guiri”. ¿Qué significa? Es una palabra con la que se nombra a cualquier persona extranjera, no española. El origen de la palabra es una abreviación del vasco guiristino, término que se usaba en las guerras nacionales españolas para nombrar a los que no estaban a favor de la Reina, es decir, a los que no estaban a favor de la España monárquica, a los que preferían otros modelos de Estado, más típicos de otros países europeos, países extranjeros. Ahora, hoy en día, la palabra “guiri” sirve para nombrar a cualquier extranjero.


Autor entrada: EINerja

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