Visita a Granada (I)

A las diez de la mañana llegamos a Granada. Era diferente de lo que pensé que sería que era. Mucho más grande, más moderna y más colorida de lo que pensaba. El día antes del viaje hablé con mi madre que estuvo allí el año pasado. Me dijo que tenía un viaje divertido por delante.

Granada está a una altitud de 738 metros sobre el nivel del mar. Está en las montañas más altas de la península ibérica, entre los ríos Darro y Genil.

Me exalté cuanto saltamos del autobús y empezamos a pasear por las calles. Me fascinó como la ciudad se sentía tanto cristiana como árabe y muy española. Cuando estaba caminando por las calles pequeñas y grandes pensé en la historia de esta ciudad fantástica. Pensé en los romanos que la fundaron cuando ellos entraron en este sitio especial al pié de Sierra Nevada. Pensé en los musulmanes y en la invasión. Pensé en los Reyes Católicos cuando reconquistaron la ciudad, entrando después de la última batalla. Imaginé a los hombres bebiendo té en las tiendas de Albaicín. Pensé que habían pasado miles y miles de personas por estas calles y ahora, en un día frío de junio de 2013, yo, paseando por estas calles.

La catedral es un edificio impresionante. La catedral fue construida inicialmente bajo los ideales góticos, pero cuando el trabajo pasó a Diego Siloe, el resultado fue una iglesia con la estética renacentista. La catedral es impresionante por su gran tamaño y su elaborada ornamentación.

Alexandra U., Viktor E., Maria T., Elina T., Marcus L., Hjalmar N., Frederika A., Amel S., Vendela N., Tove H., Lovisa L., Josefin A., Cecilia R., Maja M., Erika H., Linnea S., Erik S., Dalia E., Rebecka N., Frederika S. y Eduardo S.

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Autor entrada: EINerja

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