Visita a Granada (y II)

El guía nos dijo que íbamos a visitar la Alhambra y yo estaba curiosa. ¿Qué era la Alhambra realmente? ¿Una fortaleza, una ruina o simplemente una calle donde podemos hacer compras? Fuimos caminando a la Alhambra. El paseo duró casi quince minutos pero más pareció una eternidad. Cuando llegamos a la Alhambra sentimos como si hubiéramos subido Sierra Nevada. Pero cuando yo di mi tarjeta de entrada al guardia feliz y gordo y entré por las puertas de la fortaleza de la Alhambra recibí una sorpresa tras otra. Era un sitio asombroso, maravilloso y único. Ningún castillo que he visitado se puede comparar con este lugar misterioso que los árabes construyeron.

La Alhambra es una ciudad palatina andaluza. Originalmente fue construida como una fortaleza en el año 883 y más tarde se convirtió en Palacio Real por Yusuf I, sultán de Granada.

Hay muchas cosas interesantes y magníficas en este palacio. Lo que me interesó mucho más fue el sistema acuífero. Es sorprendente que estos hombres “primitivos” pudieran construir un sistema que transportara el agua desde las montañas de Sierra Nevada hasta la Alhambra. Las fuentes han estado allí desde la Edad Media y funcionan todavía. La más impresionante fueron los dos arroyuelos que corren al lado de las escaleras. O que usaran el agua para calentar el piso.

También me fascinó que no existieran muebles. Es extraño que construyeran grandes construcciones pero no construyeran muebles que para mí, son tan necesarios para la vida diaria.

Sin embargo, lo que más me afectó, fueron las inscripciones. Y como soy de Iraq, y podía leer en árabe cuando era niña, cuando visité la Alhambra siempre estaba pensando que quería recordar las letras, que por desgracia he olvidado hace ya mucho tiempo.

Aprendí mucho sobre cómo era la vida de estos árabes y que fueron muy avanzados para su época. Porque me recordó mi origen.

Pero el reino musulmán no iba a durar para siempre. En 1492, Granada fue conquistada por los Reyes Católicos. Después de un tiempo llegó el emperador Carlos V a Granada y a la Alhambra. Carlos V decidió que se iba a construir un palacio en la Alhambra dedicado sólo y solamente a él. El palacio de Carlos V era muy diferente arquitectónicamente a los palacios musulmanes. Era muy original. Afuera era cuadrangular y adentro redondo. A mí me parece mal que Carlos V generó un disturbio en este patrimonio de la humanidad. En mi opinión fue una equivocación destruir lo que nuestros antepasados han dejado. Esto es una fuente para el conocimiento del pasado. No es basura ni material para nuestros nuevos edificios.

La ciudad de Granada

Actualmente Granada es una de las ciudades con más estudiantes extranjeros en toda Europa. Conocida en todo el mundo tanto por su antigua arquitectura como por su universidad. La Alhambra, el barrio de Albaicín, la Catedral y el Generalife son todos monumentos sobrevivientes de aquellos tiempos perdidos. Hoy nuestra generación nos consideramos unos trotamundos orgullosos de vivir en la época con gran diversidad, pero pensándolo bien, la Granada de hace 600 años tenía una población igual de mezclada como la de hoy, ¿no? O por lo menos, casi. Ahí vivían los judíos, los musulmanes y los cristianos. Y ahora gracias a Colón y la reina Isabel, han venido los americanos.

Me parece fantástico que Granada siempre haya tenido tantos extranjeros dentro de sus muros. Imaginad las campanadas de las iglesias cristianas mezclándose con el canto árabe. En aquella época, Granada era única en ese sentido. Si consideramos Estocolmo o Nueva York en el siglo XV.

No estoy segura de que habría pensado Colón si hubiera podido vernos a nosotros los suecos y los gringos siguiendo a nuestros guías por la ciudad. Lo que sí es cierto es que las calles de Granada siempre han estado llenas de “guiris”.

A las cinco regresamos a Nerja. Estábamos muy cansados pero agradecidos por lo que habíamos visto. Por fin pude dormir con todas las personas en el autobús. O vale, el conductor estaba despierto. Eso espero…

Alexandra U., Viktor E., Maria T., Elina T., Marcus L., Hjalmar N., Frederika A., Amel S., Vendela N., Tove H., Lovisa L., Josefin A., Cecilia R., Maja M., Erika H., Linnea S., Erik S., Dalia E., Rebecka N., Frederika S. y Eduardo S.

Lea la Primera Parte

Autor entrada: EINerja

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *